Hay un momento justo antes de dormirte completamente en el que tu conciencia recupera en un instante los momentos más importantes vividos durante lo largo de tu vida. Cada día, cada noche, sin darnos cuenta. Dicen que el segundo después al flash, aparece la persona que te hace sonreír e inconscientemente, nos dormimos.

8.29.2011

Cuando llovía con fuerza, sentía que el tiempo se detenía. Era como una tregua en la cual uno podía dejar de hacer cualquier cosa que le ocupase en aquel momento y sencillamente acercarse a contemplar el espectáculo de aquella infinita cortina de lágrimas del cielo desde una ventana, durante horas. Dejó de nuevo el libro sobre la mesita y apagó la luz. Lentamente, envuelto en el sonido hipnótico de la lluvia, se rindió al sueño.

8.28.2011

Cuando la distancia no apaga el amor, y es justo ahí, con el océano de por medio, cuando descubres que no puedes luchar contra eso. Que un océano no es suficiente para apagar esa llama que os unió.



8.24.2011

298 kilómetros.

Yo no creía en los amores de verano. Siempre pensé que eran como los billetes de quinientos: la gente habla de ellos, pero pocos los han visto. Cuando conoces a alguien una parte de ti te dice que no estás preparada, y es cierto. Pero no controlamos lo que sentimos, ni aún sabiendo que el amor con esa persona es prácticamente imposible. El amor gana a la razón.
Y he conocido a alguien este verano, os presento: se llama distancia.
Yo a ella no la conocía, me habían hablado de ella, de que hace daño, de que deseas que se vaya de tu vida. No  sabía cuánta verdad había en esas palabras. ¿Qué le he echo yo a ella?
Ojalá él estuviera aquí. Aquí y ahora.

8.04.2011

Aquí abajo ya no hay frío, ya no hay dolor, llanto ni pena. Ya no hay abrazos vacíos, sonrisas forzadas, miradas apagadas y pasos cabizbajos.
Luchando sacas la cabeza arriba, luchando consigues lo que necesitas, luchando consigues olvidar y hacerte creer que tienes ganas de algo nuevo, LUCHANDO.




He decidido ser feliz.